miércoles, 9 de febrero de 2011

SIGNOS VITALES RUSH. TRADUCCIÓN ABRAHAM GALARZA CID


SIGNOS VITALES
RUSH
Vital Signs
( Neil Peart)



Condición inestable:
Un síntoma de vida
Cambio producidos
En nuestro entorno
Y mente

Atmósfera perturbada
Aumento de temperatura
A través de los intercambios
E interfaces humanas

Un impulso puro
A veces nuestras conexiones hacen cortocircuito
Por interferencias externas

Las señales se cruzan
Y el balance se distorsiona
Por una incoherencia interna

Una mente cansada adapta otra función
Todos necesitamos despejar nuestro humor
Todos necesitamos revertir nuestra polaridad

Todos tenemos sentimientos mezclados
Sobre la forma y la función
Todos tendemos a desviarnos de la norma

Un poco de percepción-
Un poco de oscuridad
Procesan información
A velocidad media

Pausa:
Rebobinar- volver a funcionar-
Calientan el circuito de memoria
Muestra aleatoria
Alcanzando lo que precisabas

Dejemos la ficción
El hecho es esta fricción
Que sólo desaparece por persistencia

Dejemos los condicionamientos
Valentía y convicciones
El sueño se resiste a existir

Una mente cansada adapta otra función
Todos requerimos de un filtro
Todos necesitamos revertir nuestra polaridad

Todos tenemos sentimientos mezclados
Sobre la forma y la función
Todos tenemos que elevarnos de la norma



Rush: Moving Pictures (1981)





Presentación de Entornos Revista de Divulgación de las Ciencias Sociales

Presentación de Entornos Revista de Divulgación de las Ciencias Sociales Año 9, Vol. 1, n° 14, Enero-Julio de 2005
Abraham Galarza Cid

Es un placer hacer la presentación de esta revista, adonde encontramos el trabajo de nuestros compañeros, un lugar que expresa puntos de vista de situaciones sociales, en cuyo tratamiento no siempre estamos de acuerdo, no obstante la publicación de revistas es una de las formas de presentar nuestras ideas para que sean complementadas, debatidas o refutadas, sean hechas estas aportaciones en forma constructiva o destructiva, lo cual es, como en el amor, preferible el odio que la indiferencia, situación de por sí interesante, pues el lenguaje del crítico proyecta los contornos de sus valores y su trato con el mundo.

Por eso es de suma importancia que cada artículo de las páginas de Entornos suscite debate y controversia. A los que escriben les corresponde una parte de este trabajo, pero al lector le toca la ingrata tarea de señalar lo que se dijo a medias o de forma totalmente equivocada; pues una revista de difusión de las investigaciones y comentarios de un grupo de profesores debe convertirse en uno de los medios a través de los cuales hemos de convertirnos en una comunidad de científicos sociales con una identidad propia, de científicos que cometemos errores pero que, afortunadamente, hay alguien que esta ahí para corregirnos, contribuyendo, de esta manera, al crecimiento del conocimiento de lo social.

Las revistas universitarias en nuestro país tienen una vida parecida a la de unos pequeños animales llamados “mosca de un día”, pues en cuanto nacen, después de una brevísima fase larvaria, deben pronto alcanzar la madurez o se extinguirán sin dejar descendencia. Cuantos de nosotros no hemos participado en proyectos que sólo se quedaron en el escritorio de algún anónimo burócrata, señor de los recursos, privándonos del placer de cacaraquear el huevo. No es el caso de Entornos, pues mientras otras revistas mueren, victimas de la propia soberbia megalómana de sus editores, de las peleas de los grupúsculos que les dan financiamiento, o de la falta de escritores y artículos, Entornos, con sus ropas modestas, la sencillez y el cuasi anonimato de sus plumas, tiene la cualidad de la persistencia, pues lleva, por lo menos, casi un par de lustros de existencia.

No obstante debemos atrevernos y dejar la fase larvaria, es decir, crecer, madurar. ¿De qué forma? No lo sé del todo, pero seguramente No haciendo lo mismo que hacen otros. Por ejemplo, con la apertura a otros saberes como la literatura, la crítica de cine y de arte en general, sin perder su orientación social; José Revueltas, Teresa del Conde, Raquel Tibol, José Joaquín Blanco, entre otros, han logrado conjugar el conocimiento de lo social con la expresión estética.

Otra manera de madurar es tratar temáticas no solo regionales, sino participar en los debates nacionales e internacionales, tanto en ciencias sociales, filosofía, economía, política, etc. pues no debemos dejar de lado nuestra participación en los intentos de definición del rumbo de nuestra sociedad y de la humanidad, en un mundo cada vez más pequeño, pero a la vez más complejo y denso.

Es importante, además, planear una política más agresiva de difusión de la revista, pues debemos llegar a aquellos que nos puedan ayudar con su crítica, no importa que no sea en las grandes y sofisticas ciudades del centro del mundo como Paris o el Distrito Federal, sino en las universidades de la periferia, situadas en aquellas pequeñas e insignificantes ciudades donde, por cierto, vive la gran mayoría de la humanidad, debemos llegar a todo aquel lugar que, con sus rezagos sociales e injusticias cotidianas como las nuestras, tiene la convicción de que las ciencias sociales pueden ayudar a regenerar nuestras sociedades, debemos crearnos la oportunidad de coordinarnos y enfrentarlos de forma conjunta.

Uno de los aspectos que deben mejorar es el formato y edición de Entornos, pues algunas erratas, así como espacios en blanco invitan a ser corregidos y llenados con más disciplina e imaginación, de forma tal que estimulen la lectura de los textos, así como a su conservación en nuestras bibliotecas personales. Además, habría que arriesgar más dinero en el papel, incluso en tintas de color, pues la sencillez, más no el desaliño, es una virtud de cualquier discurso escrito.

Otra manera de fomentar su lectura y crítica es que nuestros estudiantes participen con sus trabajos, a través de lo cual se garantiza la continuidad de la revista. Nuestras tres licenciaturas deben fomentar una auténtica cultura de la lectura y la escritura, pues la memoria y lo escrito trazan juntas el surco del tiempo, sólo así es posible cosechar el conocimiento de lo social.

Finalmente felicito, con entusiasmo, a los que hacen posible Entornos, especialmente a los maestros Manuel Conde y Andrés Ríos por su obstinado esfuerzo, así como a sus constantes colaboradores, nuestros profesores del Departamento.

Muchas gracias por su atención.



Apizaco Tlaxcala a 13 de Octubre de 2005

Radioactivity Kraftwerk. Traducción Abraham Galarza Cid

Radioactivity
Kraftwerk (Schneider, F; Hutter, R.)

Sellafield, Hiroshima
Tschernobyl, Harrisburgh
Sellafield, Hiroshima

Alto a la radioactividad
Está en el aire para ti y para mí
Alto a la radioactividad
Descubierta por Madame Curie

Reacción en cadena y mutaciones
Contaminando a las poblaciones
Alto a la radioactividad
Está en el aire para ti y para mí
Radioactividad
Radioactividad
Tschernobyl, Harrisburgh
Alto a la radioactividad
Está en el aire para ti y para mí

Sellafield, Hiroshima
Tschernobyl, Harrisburgh
Sellafield, Hiroshima
Alto a la radioactividad
Está en el aire para ti y para mí
Alto a la radioactividad
Descubierta por Madame Curie

Reacción en cadena y mutaciones
Contaminando a las poblaciones
Alto a la radiactividad
Está en el aire para ti y para mí



Kraftwerk - Radio Activity (1975)

martes, 7 de diciembre de 2010

JIMMY HENDRIX: UNA PERSPECTIVA HERMENÉUTICA. ABRAHAM GALARZA CID

Propongo que escuches por primera vez este video con los ojos cerrados. Después vuelve a escucharlo mirando y leyendo el texto de éste. La idea es hacer un ejercicio de comprensión hermenéutica, así que por favor hazlo y luego regresa a este texto.





Según Hans-Georg Gadamer (1900-2002) la hermenéutica no es una escuela epistemológica, (como el positivismo, por ejemplo), por el contrario es nuestra forma originaria de ser o estar en el mundo, la cual emerge de la forma en que nos socializamos y nos apropiamos del lenguaje y de formas de vida con una larga historia; por ésta creamos el sentido del mundo y lo hacemos mundo. La ciencia se ha hecho del monopolio de la verdad y sus criterios imperan en los medios académicos (no en el mundo político, por supuesto). La hermenéutica, además, reivindica la existencia de otras perspectivas que tienen la capacidad de descubrir otras formas de la verdad ajenas a la ciencia, por ejemplo, el caso del arte; y lo hace con otro lenguaje y otra mirada, distintas a las de la ciencia. Pero el arte, además, modifica a quien lo hace, pues es una forma de crear un nuevo significado para el mundo o mundos, pero también transforma a quien lo interpreta o comprende. 

En este caso estamos frente a un texto con un lenguaje y una mirada peculiar que aun sorprende o crea malestar en quién lo escucha; lo cual lo hace extraño, pero además es un texto del cual estamos alejados tanto en el tiempo como en el espacio: la música que Jimmi Hendrix re-creó hace más de 40 años en los Estados Unidos de América de los sesentas.Esto nos lleva a la situación que Gadamer considero como central a la hermenéutica: la comprensión del pasado desde el presente.


No podemos reconstruir totalmente el pasado, aun cuando éste sea cercano, sino que lo hacemos por mediación de nuestro presente y desde nuestro espacio social, el cual, también, tiene un pasado, es decir desde nuestra historicidad. El que interpreta pertenece al pasado, que le ha heredado un stock de prejuicios y presupuestos, es decir juicios anticipados sobre el sentido de un texto, lo cuales no nos cierran la comprensión, sino que abren un horizonte para ésta. Pero claro cada uno tenemos distintas historias. Hay, así, distintas reconstrucciones del pasado. ¿Pero hasta que grado somos conscientes de los efectos de la historia sobre nosotros y sobre nuestra forma de comprensión? 

Hay, en México, una versión oficial, estatal y policíaca de los años sesenta, con la cual no me identifico, que generó un horizonte de comprensión caracterizado por lo que podríamos llamar “metáfora de los hippies son basura”. La imagen que muestro a continuación resume los linchamientos morales de la radio, televisión, prensa de todo aquello que sonora o pareciera rock durante finales de los sesenta y principios de los setenta, que llevaron al rock a la clandestinidad.

Esta perspectiva continúa con sus efectos sobre las mentalidades del presente. Durante una clase de epistemología puse esta música para que los estudiantes la oyeran con los ojos cerrados y posteriormente pedí sus comentarios sobre las imágenes que en ellos había creado la música. Algunos no la soportaban y “se imaginaron a unos vagos drogándose”. Si nunca has escuchado sobre Jimmi Hendrix, esta podría ser tu perspectiva. Otros que lo conocían se imaginaban un concierto, creo que la metáfora “la vida es un espectáculo” expresa su mirada, simplemente algo extravagante para divertirse y pasarla bien. Pocos considero, entrevén la dimensión crítica al poder que Hendrix imprimió a su música. Creo que si contextualizamos su tiempo y su vida podemos llegar a una comprensión más cercana a la que él tuvo cuando interpretó el himno nacional de USA. Esta perspectiva hace que su música sea actual, pues, desgraciadamente, el ejercicio autoritario y criminal de esta nación sobre otras se ha afianzado. En todo caso quizás, sólo esté expresando mis prejuicios sobre la perspectiva de otras personas. No obstante espero que tengas un goce estético y un descubrimiento de una verdad que la música, sin ser ciencia, puede hacer.

Diciembre de 2010
Hans-Georg Gadamer  Verdad y método Vol I y  II. Ediciones Sígueme, Salamanca 2002

Joachim E. Berendt EL JAZZ. De Nueva Orleans a los años ochenta, México, Fondo de Cultura Económica

LOS SIGNIFICADOS DE LA EXPERIENCIA COLECTIVA EN EL TRANSPORTE COLECTIVO*. ABRAHAM GALARZA CID


Los significados de la experiencia colectiva en el transporte colectivo
Abraham Galarza Cid
Universidad Autónoma de Tlaxcala
Departamento de Sociología, Trabajo Social y Psicología Social
Palabras clave: transporte público, significados colectivos, ciudad, experiencia fenoménica, experiencia analítica, vida cotidiana, sentido común, contradicción, conflicto.
Resumen:
El trasporte público de la ciudad de Puebla es un espacio dónde las colectividades interactúan dando lugar a la expresión del significado de la vida en la ciudad. Consideramos que estos espacios de significación se generan en los actos de la vida cotidiana, a través de las tareas rutinarias de personas comunes. El cumplimiento de estas tareas tiene como condición de realización un saber adquirido en un marco contextual específico, de manera informal, que al ponerse en práctica incesante, ayuda a la construcción de una realidad social peculiar.
El significado de estas tareas se experiencia de una forma fenoménica, es decir, sin fundamentaciones o justificaciones teóricas, el cual podemos explicitar gracias a nuestra herencia social de sentido común, al mismo tiempo que intentar establecer la racionalidad propia de estos procesos, desde la perspectiva de un científico social.
De acuerdo a esta tesis, podemos simultáneamente colocarnos como pasajeros anónimos de un autobús, que hacen emerger su peculiar vivencia de este acontecimiento, a la vez que situarnos como investigadores con una perspectiva, necesariamente analítica, como si nos situáramos en un mundo extraño, sin que puedan establecerse claras fronteras entre una y otra mirada.
El tratar de explicitar algunos de estos significados contradictorios, nos puede ayudar a reconstruir, desde una perspectiva teórico-social, el significado que los actores sociales construyen colectivamente a ese espacio temporal llamado ciudad de Puebla.
Los apartados del trabajo son los siguientes:

• El trasporte público como escaparate de la ciudad
• El autobús como altar
• El autobús como centro cultural y recreativo
• El significado de velocidad para el conductor y el pasajero
• El autobús como máquina del tiempo: de la ciudad al campo o el campo como ciudad Los pueblos que fueron obligados convertirse en parte de la ciudad/ voy a Puebla)
• El autobús como distinción de clase frente al automóvil privado. La necesidad del taxi para el proletariado)
• El autobús como tianguis y transporte de carga
• El autobús como pasarela de la moda(olores)
• El autobús como crimen y peligro (la cuenta, los permisionarios y los funcionarios)

*Ponencia presentada en el II Congreso Internacional de Psicología
Social, Octubre 2004, BUAP, Puebla. Este texto, en una versión modificada, apareció publicado con el título "Los Significados Colectivos del Transporte Colectivo" en el libro: "Psicología Social Desde la Periferia" de Juan Manuel Martínez Alonso, Abraham Galarza Cid y Alberto Moreno Rodríguez, Universidad Autónoma de Tlaxcala (ver este mismo blog)








¿Quién soy? Traducción Abraham Galarza Cid

¿Quién soy?
Who am I?
(Country Joe McDonald)

¿Quién soy?
Que se pregunta, esperando de pie, mientras
La rueda del destino lentamente hace polvo mi vida
¿Quién soy?

Hubo un tiempo en que tuve cosas amadas
Pero se fueron como en un sueño, llegue a creer que eran mías
Y todas las lagrimas secretas que entonces cayeron
Hoy arden adentro de todo lo que pienso
Los años perdidos, los años de crimen
Las pasiones un corazón tan ciego,
Hoy pienso en eso y aun
Estoy expuesto a esos sentimientos
Lamentos en el eco de mi soledad.

¿Quién soy?
Que se pregunta, esperando de pie, mientras
La rueda del destino lentamente hace polvo mi vida
¿Quién soy?

Que nada he hecho de mi vida
Las palabras vacías, las evasiones cobardes
Empujado y arrojado de mano en mano
Nunca atreviéndome a hablar, nunca atreviéndome a ser firme
Y los ojos vacíos de mis familiares me recuerdan una y otra vez las falsedades
Y las promesas y hazañas que nunca se cumplieron
Y nuevamente hoy quiero escapar
Pero no hay donde esconderme

¿Quién soy?
Que se pregunta, esperando de pie, mientras
La rueda del destino lentamente hace polvo mi vida
¿Quién soy?

Y ahora mi amigo nos volvemos a encontrar
Veremos quien de nosotros se doblega ante la mirada dorada de a muerte
Quien de nosotros pagará el precio
De vivir y quien morirá
Yo soy, mi amigo yo soy
Quien matará para vivir una y otra vez
Apretando la garganta de la dulce venganza
Porque la vida está aquí sólo para ser tomada

¿Quién soy?
Que se pregunta, esperando de pie, mientras
La rueda del destino lentamente hace polvo mi vida
¿Quién soy?
Country Joe and the Fish: Greatest Hits (1970)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Sobre la idea de Alma* (1999). Abraham Galarza Cid

Es el momento en que tu sombra captura tu imperfección...


Hace aproximadamente 40 mil años un grupo humano, ya extinto, llamado hoy los hombres de Neandertal, caracterizados por poseer un gran cerebro en comparación con sus cuerpos, realizaron ceremonias funerarias que parecen asegurar el paso de esta vida a la otra: los cuerpos de sus difuntos eran colocados en posición fetal y cubiertos con un color ocre que aun se conserva en sus huesos, además, restos de polen indican que fueron ofrendados con flores y algunos utensilios de su vida cotidiana.
Cabe preguntarnos, ¿Estos extintos parientes nuestros creyeron en la existencia del alma? Si es así ¿cómo llegaron a concebir esta idea?
Considero que podemos entender el surgimiento de la creencia en el alma, tanto en los neandertales como en nosotros, partiendo de que tenemos formas comunes de experiencia cotidiana; y que de éstas se fue forjando la idea de alma, como una realidad fundadora del sentido de nuestra experiencia, capaz de trascender nuestros límites físicos.
Por otra parte, debemos tener en cuenta que la forma en que se organizan las conexiones neuronales en nuestro cerebro, hace emerger fenómenos tales como la sensorio-motricidad
Para apoyar esta propuesta retomamos la idea del Doble de Edgar Morin (1974), que él desarrolla para explicar el surgimiento de los símbolos y su relación con nuestra humanización.
El doble es un fenómeno de la vida cotidiana y que se presenta, por un lado, en nuestra sombra que siempre nos acompaña, que hace lo que nosotros hacemos, pero, aunque quisiéramos, no la podemos rebasar. El doble es, también, nuestro reflejo en el agua, similar a la sombra, aunque más frágil y fugaz.
De acuerdo a Morin (obra citada) el doble de la sombra y el doble del reflejo en el agua, son la primera manifestación simbólica humana: Tu imagen o mi imagen, aunque separadas de nosotros, nos representan. De ahí hay un solo paso para el surgimiento del mundo abstracto de los símbolos, que, por cierto tiene un desarrollo complejo posterior con la magia, a través del decir y representar simbólicamente algún aspecto del mundo. El doble es, por último, el doble de nuestros sueños.
El doble siente intensamente sus acciones en sueños, está en lugares que nunca ha visitado despierto, habla con los que ya murieron... pero, al despertar, esa realidad se desvanece, nos damos cuenta de que no nos hemos movido de nuestra cueva o nuestra habitación moderna en toda la noche.
Considero que los dobles del sueño son posibles porque las neuronas de nuestro cerebro (y las de los neandertales), pueden hacer conexiones específicas, localizadas en ciertas zonas que desvinculan lo sensorio de lo motriz (Maturana y Varela: 1996), haciendo posible el poder percibir un mundo imaginario que yo solo puedo ver, pero no manipular. No obstante, el contenido, el tema y especialmente el significado de los sueños, surge de nuestro mundo de interacciones sociales.
Cabe aclarar a qué llamamos mundo imaginario. Por consenso social implícito llamamos realidad a un mundo de percepción pública en dónde lo sensorio y lo motriz coinciden: al sentir, manipular, realizar acciones corporales sobre nuestras percepciones visuales, auditivas, etcétera, damos por familiar y seguro a tal horizonte de percepción, es decir, a nuestro mundo de percepción social.
Sin embargo, la interrupción de esta familiaridad, en los juegos, los sueños o el duelo, rompe con esta certeza perceptiva. Este mundo que se percibe, sin poder acceder motrizmente a éste, es el mundo imaginario.
El sueño, consideramos, ocupa un lugar privilegiado entre los dobles, porque en éste, aunque alterado, aparece nuestro mundo de percepción social que sirve de escenario para las actividades de los muertos: éstos siguen ocupados, como nosotros, en sus asuntos (de ahí las ofrendas de objetos cotidianos); aunque quizás algo alterados física y emocionalmente, no son tan distintos a nosotros en muchos aspectos, pues al hacer las mismas actividades continúan teniendo una estructura corporal similar a la nuestra, aunque sólo sean espíritus.
Al despertar, nosotros somos los desconcertados, pues una vez que estamos concientes ya no podemos conversar o abrazar a nuestros muertos, y damos por hecho la existencia de otro mundo al cual sólo tenemos acceso espiritualmente, es decir, desconectados de la motricidad, especialmente de la manipulación táctil.
Considero que estos fenómenos de la experiencia cotidiana fueron los que abrieron el camino a una parte de nuestra compleja vida cultural, trazando el camino para los mitos, religiones, filosofía, arte, ciencia y toda forma compleja de experiencia y representación simbólica, incluida la teórica.

Bibliografía
Maturana, Humberto y Varela, Francisco (1996). El árbol del conocimiento.Las bases biológicas del conocimiento humano Madrid, Debate.
Morin, Edgar (1974) El paradigma perdido. Ensayo de Bio-Antropología, Madrid, Kairós
*Publicado originalmente en el periódico "La Opinión Universitaria" de la ciudad de Puebla