Términos griegos que aluden a dos tipos de racionalidad: una de carácter convencional (Nomos) y otra de carácter natural (Physis). En la teoría social actual hay tendencias que proponen que la racionalidad y los contenidos de nuestra mente, así como nuestros comportamientos son de origen social o convencional. Otros sostienen que esta racionalidad proviene de funciones biológicas que suceden en el cerebro, nuestros genes así como en los equilibrios y desequilibrios químicos de nuestro organismo.
Rey Volcano
King Volcano
(Ash, Murphy, Jay, Haskins)
(Bauhaus)
Eclipsado por su hermana
Pequeña niña que debo proteger
Rey Volcano: dame valor
Rey Volcano, eres pureza
Los solitarios arden como velas
Sólo ellos son puros
Los solitarios arden como velas
Sólo en el fuego nos purificamos
Burning From The Inside (1983)
Why Are We Sleeping? Kevin Ayers ¿Por qué estamos durmiendo?´
Comienza como una bendición, pero acaba en una maldición Hace la vida fácil haciéndola peor " Mi máscara es mi maestra " grita el trompetista mientras habla de su sueño. Pero su voz es tan débil
La gente está viendo, personas que miran fijamente Esperando algo que ya existe el trompetista grita " Mañana lo voy a encontrar", recuerda que tiene hambre, y se ahoga en sus sueños
El esquizofrénico hombre del Siglo 21 Incluye espejos (21st Century Schiuzoid Man. Including Mirrors)
( Fripp, McDonald, Lake, Giles, Sinfield)
Pata de gato, garra de hierro
Neuro- cirujanos gritan por más
En la venenosa puerta de la paranoia
El esquizofrénico hombre del Siglo 21
Tortura sangrienta, alambre de púas
Pira funeraria de políticos
Inocentes violados con fuego de napalm
El esquizofrénico hombre del Siglo 21
Semilla muerta de la ciega avaricia humana
Poetas hambrientos de sangre de niños
En verdad nada de lo que posee, necesitaba
El esquizofrénico hombre del Siglo 21
I Talk To The Wind (McDonald, Sinfield)
Hablo con el viento
Le dijo el hombre práctico al soñador —¿Dónde has estado? —He estado aquí, he estado allá
Y he estado ahí
Hablo con el viento
Mis palabras son arrastradas lejos
Hablo con el viento
El viento no oye
El viento no puede escuchar.
He estado afuera mirando hacia adentro
¿Y qué veo? Sólo confusión ydesilusión
a mi alrededor
Hablo con el viento
El viento no oye
El viento no puede escuchar.
Tú no me dominas
Ni me conmueves
Sólo confundes mi mente
No puedes conducirme o instruirme
Sólo me haces perder el tiempo
Hablo con el viento
Mis palabras son arrastradas lejos
Hablo con el viento
El viento no oye
El viento no puede escuchar.
Le dijo el hombre práctico al soñador —¿Dónde has estado? —He estado aquí, he estado allá
Y he estado ahí
EpitafioIncluye marcha sin razón y mañana y mañana
(Epitaph Including March For No Reason And Tomorrow And Tomorrow)
( Fripp, McDonald, Lake, Giles, Sinfield)
La pared sobre la que los profetas escribieron
Está agrietada en sus costuras.
Sobre los instrumentos de muerte
El sol brilla intensamente.
Cuando cada hombre está desgarrado
Con pesadillas y con sueños,
Nadie se ciñe la corona de laurel
Mientras el silencio sofoque los gritos.
Confusión será mi epitafio.
Mientras me arrastro por un agrietado y roto camino
Si lo logramos podremos sentarnos y reír
Pero temo que mañana estaré llorando,
Sí temo que mañana estaré llorando.
Entre las puertas de hierro del destino,
Las semillas del tiempo fueron sembradas
Y regadas con las hazañas de aquellos
Que conocen y son conocidos
El conocimiento es un amigo mortal
Cuando nadie obedece las reglas.
El destino de toda la humanidad
Está en las manos de los necios.
Confusión será mi epitafio.
Mientras me arrastro por un agrietado y roto camino
Si lo logramos podremos sentarnos y reír
Pero temo que mañana estaré llorando,
Sí temo que mañana estaré llorando.
Hija de la Luna
Incluye el sueño y la ilusión
(Moonchild. Including the dream and the illusion)
( Fripp, McDonald, Lake, Giles, Sinfield)
Llama a su niña lunar
Bailando en las aguas poco profundas de un río
Solitaria hija de la luna
Soñando en la sombra del sauce
Hablando con los árboles de la
Extraña telaraña
Durmiendo en los escalones de una fuente
Agitando varitas de plata a las
Aves de canción nocturna
Esperando al sol en la montaña.
Ella es una niña de la luna
Recogiendo flores de un jardín.
Amada niña de la luna
Vagando en los ecos de las horas.
Navegando en el viento
En una túnica blanca como la leche
Dejando caer piedras en los círculo de un reloj de sol
Jugando a las escondidas
Con los fantasmas del amanecer
Esperando por la sonrisa de un niño del sol.
La corte del rey carmesí. Incluye el regreso de la bruja de fuego y la danza de los títeres
In the Court of the Crimson King (including The Return Of The Fire Witch and The Dance Of The Puppets)
(Fripp, Giles, Lake, Mcdonald, Sinfield)
Las oxidadas cadenas de la prisión de la luna
Están agrietadas por el sol.
Tomo el camino del horizonte de cambio
Donde el torneo ha empezado.
El flautista púrpura toca su melodía
El coro canta suavemente
Tres canciones de cuna en una lengua antigua
Para la corte del Rey Carmesí
El guardián de las llaves de la ciudad
Puso candados a los sueños.
Espero afuera de las puertas de los peregrinos
Con planes inconclusos.
La reina en luto canta
La marcha funeral
Las agrietadas campanas de bronce sonarán
Invocando el regreso de la bruja de fuego
A la corte del Rey Carmesí
El jardinero siembra un siempreverde
Mientras pisa una flor.
Atrapo el viento de un barco prisma
Para probar lo dulce y lo amargo
El malabarista levanta la mano
La orquesta comienza a tocar
Mientras lentamente la rueda rechina en su giro
En la corte del Rey Carmesí.
En la suave mañana gris la viuda llora
Los hombres sabios comparten una broma
Me apresuro a interpretar signos de profecía
Para perfeccionar el engaño.
El bufón amarillo no juega
Pero gentilmente mueve los hilos
Sonriendo cuando baila a los títeres
En la corte del Rey Carmesí.
King Crimson
Recuerda un día, antes de hoy
Un día cuando eras joven
Libre para jugar lejos del tiempo
La noche nunca llegaba
Canta una canción que no pueda ser cantada
Sin un beso del amanecer
Reina serás si lo deseas Encuentra a tu rey
¿Por qué no podemos jugar hoy?
¿Por qué no podemos quedarnos así?
Sube a tu manzano favorito
E intenta atrapar al sol
Escóndete del fusil de jugete de tu hermano menor Desvanecete en la lejania de un sueño
¿Por qué no podemos alcanzar al sol?
¿Por qué no podemos arrojar los años lejos de nosotros? deshacernos de los años
Presentación de Entornos Revista de Divulgación de las Ciencias Sociales Año 9, Vol. 1, n° 14, Enero-Julio de 2005 Abraham Galarza Cid
Es un placer hacer la presentación de esta revista, dónde encontramos el trabajo de nuestros compañeros, un lugar que expresa puntos de vista de situaciones sociales, en cuyo tratamiento no siempre estamos de acuerdo, no obstante la publicación de revistas es una de las formas de presentar nuestras ideas para que sean complementadas, debatidas o refutadas, sean hechas estas aportaciones en forma constructiva o destructiva, lo cual es, como en el amor, preferible el odio que la indiferencia, situación de por sí interesante, pues el lenguaje del crítico proyecta los contornos de sus valores y su trato con el mundo.
Por eso es de suma importancia que cada artículo de las páginas de Entornos suscite debate y controversia. A los que escriben les corresponde una parte de este trabajo, pero al lector le toca la ingrata tarea de señalar lo que se dijo a medias o de forma totalmente equivocada; pues una revista de difusión de las investigaciones y comentarios de un grupo de profesores debe convertirse en uno de los medios a través de los cuales hemos de convertirnos en una comunidad de científicos sociales con una identidad propia, de científicos que cometemos errores pero que, afortunadamente, hay alguien que esta ahí para corregirnos, contribuyendo, de esta manera, al crecimiento del conocimiento de lo social.
Las revistas universitarias en nuestro país tienen una vida parecida a la de unos pequeños animales llamados “mosca de un día”, pues en cuanto nacen, después de una brevísima fase larvaria, deben pronto alcanzar la madurez o se extinguirán sin dejar descendencia. Cuantos de nosotros no hemos participado en proyectos que sólo se quedaron en el escritorio de algún anónimo burócrata, señor de los recursos, privándonos del placer de cacaraquear el huevo. No es el caso de Entornos, pues mientras otras revistas mueren, victimas de la propia soberbia megalómana de sus editores, de las peleas de los grupúsculos que les dan financiamiento, o de la falta de escritores y artículos, Entornos, con sus ropas modestas, la sencillez y el cuasi anonimato de sus plumas, tiene la cualidad de la persistencia, pues lleva, por lo menos, casi un par de lustros de existencia.
No obstante debemos atrevernos y dejar la fase larvaria, es decir, crecer, madurar. ¿De qué forma? No lo sé del todo, pero seguramente No haciendo lo mismo que hacen otros. Por ejemplo, con la apertura a otros saberes como la literatura, la crítica de cine y de arte en general, sin perder su orientación social; José Revueltas, Teresa del Conde, Raquel Tibol, José Joaquín Blanco, entre otros, han logrado conjugar el conocimiento de lo social con la expresión estética.
Otra manera de madurar es tratar temáticas no solo regionales, sino participar en los debates nacionales e internacionales, tanto en ciencias sociales, filosofía, economía, política, etc. pues no debemos dejar de lado nuestra participación en los intentos de definición del rumbo de nuestra sociedad y de la humanidad, en un mundo cada vez más pequeño, pero a la vez más complejo y denso.
Es importante, además, planear una política más agresiva de difusión de la revista, pues debemos llegar a aquellos que nos puedan ayudar con su crítica, no importa que no sea en las grandes y sofisticas ciudades del centro del mundo como Paris o el Distrito Federal, sino en las universidades de la periferia, situadas en aquellas pequeñas e insignificantes ciudades dónde, por cierto, vive la gran mayoría de la humanidad, debemos llegar a todo aquel lugar que, con sus rezagos sociales e injusticias cotidianas como las nuestras, tiene la convicción de que las ciencias sociales pueden ayudar a regenerar nuestras sociedades, debemos crearnos la oportunidad de coordinarnos y enfrentarlos de forma conjunta.
Uno de los aspectos que deben mejorar es el formato y edición de Entornos, pues algunas erratas, así como espacios en blanco invitan a ser corregidos y llenados con más disciplina e imaginación, de forma tal que estimulen la lectura de los textos, así como a su conservación en nuestras bibliotecas personales. Además, habría que arriesgar más dinero en el papel, incluso en tintas de color, pues la sencillez, más no el desaliño, es una virtud de cualquier discurso escrito.
Otra manera de fomentar su lectura y crítica es que nuestros estudiantes participen con sus trabajos, a través de lo cual se garantiza la continuidad de la revista. Nuestras tres licenciaturas deben fomentar una auténtica cultura de la lectura y la escritura, pues la memoria y lo escrito trazan juntas el surco del tiempo, sólo así es posible cosechar el conocimiento de lo social.
Finalmente felicito, con entusiasmo, a los que hacen posible Entornos, especialmente a los maestros Manuel Conde y Andrés Ríos por su obstinado esfuerzo, así como a sus constantes colaboradores, nuestros profesores del Departamento.
¿Quién mato al señor Luz de Luna? Who kill mister Moon Light? (Bauhaus) (Murphy, Haskins, Ash, Haskins) Meditando junto al lago verde Sobre la idiotez de los relojes Alguien mataba su nostalgia en el pasado Alguien mataba nuestra inocencia Una flecha rota, en una piscina de sangre La herida en su rostro De sus proyectos de media noche Alguien mataba su nostalgia en el pasado Alguien mataba nuestra inocencia Con la sombra de su sonrisa Con la sombra de su sonrisa Todos nuestros sueños se han desvanecido Nos escondemos en la maleza Y en los muertos Actuando como dobles de Douglas Fairbanks Todas nuestra historias se consumen Nuestros filmes se prenden en la precipitación No podemos hacer ningún retrato Mientras la luna tenga nuestros pinceles Esquivando el piquete de avispas en vuelo ¿Quién mató al señor luz de luna? ¿Quién mató al señor luz de luna? Con la sombra de su sonrisaBauhaus: Burning from the inside (1983)
Presentación del libro Actitudes y representaciones de Abraham Quiroz Palacios Abraham Galarza Cid
Siempre es grato encontrar un texto hecho con dedicación y pasión, pues se pretende demostrar la vitalidad de una categoría de análisis en tiempos en los cuales no suele ser muy apreciada.
Para lograr esto, Abraham Quiroz hace un estudio detallado, casi enciclopédico, de la categoría actitud, de su historia, sus componentes, su relación con otras categorías, ,las técnicas y métodos con los que puede ser estudiada, así como su presencia en una de las teorías con mayor influencia actual en la psicología social: las representaciones sociales.
Podemos notar, en nuestra lectura de esta obra, que en la historia de este concepto persisten algunos rasgos comunes, pese a las diferencias teóricas o disciplinares en los cuales ha sido definida, siendo éstos, lo emocional, lo conductual y su carácter cognitivo orientados a la valoración individual, de un objeto social.
Por supuesto que no debemos hacer de esta categoría una entidad ahistorica, aplicable mecánicamente en la investigación de un contextos social específico, debemos considerar las finalidades de la investigación, o su utilidad, como lo llama Abraham Quiroz, es decir, que en la constitución de este concepto no se involucran, tan solo, procesos de categorización meramente cognitivos, pues hay supuestos que la recorren, y que sólo se hacen explícitos con el transcurso del tiempo, cuando tenemos otra perspectiva.
Uno de los supuestos, pues no ha sido plenamente verificado, es que las actitudes, al cambiarse, transforman las conductas. No hace mucho tiempo algunas autoridades compraron la idea de que la transformación de las actitudes repercutiría en el aminoramiento de la conducta de tirar basura en la calle. Sabemos que no fue así, trayendo como consecuencia el escamoteo del dinero de los contribuyentes y el posible desprestigio de los psicologos sociales para futuras investigaciones en el ámbito público.
Por otra parte, las actitudes, señala Quiroz, se relacionan, desde una perspectiva epistemológica, con otras categorías. Se retoma la propuesta de Silvana de Rosa para mostrar las relaciones verticales hacia arriba, de la categoría con otras, tales como ideología, representaciones sociales y valores, mientras se relacionaría, de acuerdo a este modelo, de forma subordinante con las opiniones, estereotipos, creencias, etc. Consideramos que este modelo es bastante relativo, pues la categoría actitud tiene distintos tipos de relaciones verticales u horizontales con otras categorías, de acuerdo al significado que adquiere al interior de cada teoría, o incluso en relación al paradigma al que pertenece la teoría.
La teoría y el contexto paradigmático dónde ésta surge, imponen un orden y jerarquías específicas a sus categorías, si olvidamos esta premisa podemos hacernos preguntas filosóficas irresolubles, similares a la del huevo y la gallina, por ejemplo, ¿la existencia de estereotipos es condicionante de ciertas actitudes, o al revés? Considero que es necesario que el autor explicite los criterios desde los cuales traza las relaciones de la actitud con otros conceptos y teorías, pues es uno de los aspectos que no fueron suficientemente tratados en el libro.
Uno de los aspectos más interesantes del libro es su toma de distancia con respecto a la teoría de las representaciones sociales, a la que califica con cierta ironía como “la vía regia,” la cual se propuso, en su inicios, ser un concepto central en las ciencias sociales, cuya finalidad era explicar la constitución de la sociedad y la cultura a partir de estudiar la vida cotidiana. Abraham Quiroz señala que “este objetivo no se logra utilizando exclusivamente el concepto de representaciones sociales, ni únicamente la perspectiva de la psicología social, sino mas bien haciendo uso al mismo tiempo de otras categorías y de otras disciplinas sociales”
De acuerdo a esta tesis, se podría establecer, por ejemplo, un programa de investigación que nos aclare las relaciones del pensamiento social con procesos cognitivos no mentales, como la corporeidad, y su papel en la constitución de la sociedad y la cultura.
Finalmente, quiero hacer un comentario sobre la edición, debe cuidarse la coherencia entre el aparato crítico y las referencias, pues, en por lo menos dos, casos no coinciden. Otro tanto debe hacerse con el diseño de la portada, que me parece más apropiado para un texto sobre lenguaje no verbal. En todo caso la psicología social tiene un gran potencial para ser aplicada en el diseño de libros, como ya se hace con la semiótica, pues son objetos sobre los que se concretizan nuestras creencias y esperanzas colectivas.
No me queda más que felicitar al autor, deseando que nuestras dudas y comentarios puedan ser de alguna utilidad para el mejoramiento de su obra.
Apizaco, Tlaxcala, a 20 de Septiembre de 2005
Quiroz Palacios, Abraham (2004) Actitudes y representaciones, México, BUAP