Buddah
(Manfred Mann, Mick Rogers)
Manfred Mann's Earth Band: Messin' (1973)
Términos griegos que aluden a dos tipos de racionalidad: una de carácter convencional (Nomos) y otra de carácter natural (Physis). En la teoría social actual hay tendencias que proponen que la racionalidad y los contenidos de nuestra mente, así como nuestros comportamientos son de origen social o convencional. Otros sostienen que esta racionalidad proviene de funciones biológicas que suceden en el cerebro, nuestros genes así como en los equilibrios y desequilibrios químicos de nuestro organismo.
Buddah
(Manfred Mann, Mick Rogers)
Manfred Mann's Earth Band: Messin' (1973)
PARTY OF THE FIRST PART
LA PRIMERA PARTE DEL CONTRATO (Traducción Abraham Galarza Cid)
(Daniel Ash;David J Haskins;Kevin Haskins;Peter John Murphy)
¿Quién eres?
Mi tarjeta, hermosa dama
“Devil May Care”, productores de Música, Presidente B.L. Zebubb
Me gusta tu estilo, lástima que no sepas cantar
Oh, pero si soy una cantante
Mmmhh no me mientas
No, no escucha: ¡Aaaahhh!
Es fantástico y distinto
Quiero ser una estrella por favor
Me has convencido. Un contrato
Solo nuestro contrato estándar, nada de lujos
Fama, fortuna, fans, discos de oro, conciertos, giras mundiales. Tu nombre en luces
Tomate tu tiempo para leerlo todo
Oh, me doy por vencida ¿Puedo confiar en ustedes?
De acuerdo, firmare
Un pluma
¿No tiene tinta?
Usualmente usamos sangre, es más duradera
Oh, no lo sé ¿Puedo esperar a papá?
Oh si seguro, regresaré el próximo año. Vámonos Wease
¿El otro año? Oh, espera, espera, detente, detente, firmare
¿Qué hay de una banda?
Conozco un baterista
Chico, Ella no puede ser molestada, tiene programada una entrevista
La entrevista del Circus es tan tonta y absurda
¿Cómo se siente de su inesperado éxito?
Bien, me siento como si viviera en una gran estrella, ¿sabes? Es grandioso
Es algo como de fábula, pero también, a veces de mucha soledad
Oh eso es hermoso
Es lo más grandioso que haya sucedido en el Rock
Ahora está en la cima cariño
Sí, ¿pero ahora que nos queda por conquistar?
No te preocupes, me perteneces, tenemos un trato
No, no quise decir eso, ¡espera!
Ya he estado esperando, ahora es mi turno
¡Noo!
De acuerdo a nuestro contrato, exactamente a la medianoche
En el momento de tu mayor triunfo
La primera parte que eres tu
Se compromete a entregar su alma ahora y para siempre, a la segunda parte, que soy yo.
¿Nos vamos?
Letras y voces tomadas de la película animada “The Devil and Daniel Mouse”, de los estudios Nelvan de Canada; con las voces de: Annabel Kershaw ( La Ratona Jan), Laurel Runn (La Ratona Jan, Voz Cantada); Chris Wiggins ( BL Zebub) y Martin Lavut (Weez Weezel)

Bauhaus: Swing The Heartache (The BBC Sessions) 1989
Bolero (Robert Fripp/ Peter Sinfield)
Robert Fripp - Guitarra, melotrón y teclados
Gordon Haskell - Bajo y voz
Mel Collins - Saxofón y flauta
Andy McCulloch - Batería
Peter Sinfield - Letras y VCS3
Invitados:
Keith Tippett - Piano, piano eléctrico
Robin Miller - Oboe, corno inglés
Marc Charig - Corneta
Nick Evans - Trombón
Jon Anderson de Yes - Voz en "Prince Rupert Awakes"
King Crimson (1970) Lizard

Abraham Galarza Cid
La teoría política de Thomas Hobbes (1588-1679) constantemente recurre a conceptos de naturaleza psicológica para explicar el fenómeno del poder. Su obra la desarrolla como la preocupación de un hombre culto, de formación matemática, por las secuelas destructivas, para la población civil, de la rebelión ante el rey Carlos I, por parte del movimiento de Cromwell. Más allá de esta accidentada trayectoria, consideramos que muchos de los actores de las instituciones políticas contemporáneas, especialmente aquellos que defienden a ultranza la economía de mercado, enmarcan su comprensión de los acontecimientos políticos y el actuar de los sujetos, así como sus propias acciones políticas, dentro de los marcos explicativos sugeridos por Hobbes en su Leviatán.
Considera que todos los seres humanos, hasta los que parecen más indefensos, poseen alguna forma de poder, pues éste es polimorfo, y todas estas formas actúan para conseguir los limitados objetos de placer que hay en el mundo; de esta miseria y escases resulta la esencia de nuestras interacciones: el conflicto. Esta es la razón que hace a toda persona potencialmente peligrosa para otro ser humano: Homo hominis lupus, el hombre es un lobo para el hombre, de dónde se deriva la guerra de todos contra todos, creando un mundo dónde la vida es breve, mortal y siniestra.
El miedo es la condición afectiva prototípica de las interacciones humanas, cuando éstas se mueven al margen de los cauces legales. Pero este mismo miedo es la condición para que la colectividad invoque el nacimiento del Estado, quien protege y aplica la ley, logrando que nuestro miedo, al menos en parte, se diluya.
Pero el Estado no actúa sólo por medio de la violencia, pues éste procede con “la espada” y “la iglesia”(que aparecen el en grabado del libro en las manos del soberano: espada y báculo del pastor de las almas de dios): Coerción externa e interna; A esta última, la “Iglesia”, la consideramos como una metáfora que expresa el conjunto de creencias y representaciones, de carácter moral y religioso, que derivan en la auto limitación y autodisciplina de cada persona, pues su significado se compone de la voluntad, el poder, y nuestra capacidad de ejercer venganza, así como todos los sentimientos negativos a los que las personas renuncian con el fin de sentirse protegidos.
El poder del Estado fluye de esta representación colectiva, El Leviatán deriva su poder de incentivar nuestro imaginario, montando escenarios de nuestra destrucción total, a menos que apelemos a nuestro salvador: el Estado. Nuestra imaginación es aquella parte de nuestra subjetividad que a la vez nos hace destructivos y nos provoca miedo, pero que también funda las instituciones de seguridad a las que acabamos dócilmente sometidos.
Para Hobbes la iglesia, institución terrenal disfrazada de sacra, opera con la misma estrategia que el Estado, pero ya no invoca al miedo a ser víctima del delito, el asesinato o la pérdida de los bienes, sino a miedos míticos del imaginario colectivo: las eternas torturas del infierno. También hay un salvador mítico para estos temores, sólo que la Iglesia se ha arrogado su representación. El poder y la permanencia de la iglesia a lo largo de los siglos, emerge de su capacidad de formar el pensamiento y la imaginación social, al explotar el reino de las tinieblas, que para Hobbes significan superstición e ignorancia. El monopolio de la educación, o por lo menos influir poderosamente en ésta, es una de las condiciones de su permanencia como una institución fuerte en el tiempo.
La actualidad de Hobbes reside en que muchas instituciones políticas modernas, que ni siquiera forman parte del Estado, recurren a la invención de peligros que derivan en miedo y en la creencia de nuestra inevitable liquidación, y ésta secuela de imágenes se convierten en apoyo para las políticas de seguridad del Estado: entre mayor es el miedo, mayor es la autoridad que otorgan las personas a estas instituciones. No quiero decir con esto que no existan peligros, sin embargo los alcances de estos se exageran o peor aun: sus orígenes se hacen nebulosos para la percepción común.
Gramsci hablaba de los “Arditi”, tropas especializadas de asalto que operaban en las trincheras de la primera guerra mundial, las cuales irrumpían con ataques sorpresa nocturnos de granadas para inmediatamente lanzarse entre la confusión del humo y el miedo, acuchillando a todo lo que se moviera. Los Arditi continuaron actuando después de la guerra, reclutados por la extrema derecha italiana, y continúan existiendo, para hacer ataques sorpresa entre los humos de los rumores, la sistemática desinformación y el miedo, para hacer su cosecha de muerte y, de esta manera, trastocar nuestra vida cotidiana para llevarlas detrás de los márgenes de la legalidad (regresando al Estado de naturaleza); consiguiendo así que en la imaginación popular se haga vital “para la nación”, el otorgamiento a los representantes del Estado de poderes extraordinarios y metaconstitucionales para salvar al pueblo de esta situación que ellos mismos organizan y ejecutan desde la clandestinidad de los sótanos del Estado.
